Tamara de Lempicka

lunes, mayo 09, 2005

aventura improvisada

Gritos en mitad de la noche, luz de velas, excursiones por el bosque, cónclaves de brujas, reuniones secretas, venenos, brebajes, conjuros, amores ocultos ,hijos perdidos, venganzas, templarios, asaltos a punta de flecha, picaduras de serpiente, torturas, interrogatorios...
¿Cómo es posible que en solo dos dias se puedan reunir todas estas cosas?
Es la posibilidad de improvisar, de actuar en un marco fuera de nuestros propios límites, estrujar lo que nos queda en el cerebro de imaginacion para suplantar durante unos dias una personalidad ajena involucrada en las más increibles situaciones, en otra época, con otro contexto, sin miedo a equivocarse, creyendo que el juego es realidad y paladeando el sabor de una derrota , de una victoria o del miedo a descubrir la verdad en esta historia. Esta vez lo he visto desde el otro lado de la barrera: Muriel , Juliana y la reina de Francia y he disfrutado más que nunca. Dos dias en "Las casas del Conde"

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