Tamara de Lempicka

lunes, junio 26, 2006

Hadas madrinas


La verdad es que esta carta debí haberla dicho y no escrito hace mucho tiempo.
Cuando era pequeña siempre me gustó cenicienta, la magia, los ratones que hablaban, la madrastra, pero sobre todo me gustaba el hada madrina.
Era una mujer amable, afable, con una pícara sonrisa y que daba consejos y ordenaba cosas que nunca la protagonista del cuento se negaba a desobedecer.
Nosotros, en la vida sin cuentos, los que hemos sido bautizados por la Iglesia católica contamos también con madrina y padrino, aunque no tengan varita mágica ni nos regalen zapatos de cristal.
A la del cuento no se la podía llamar ni ver cuando se deseaba y en mi caso tampoco fue así cuando era pequeña. Mi madrina me recordó, hace un mes y medio, la última vez que la vi, que recordaba cuando yo tenía 4 o 5 años paseabamos por el parque de Berlín y yo decía:
-Tita madrina, porque mi papá no me deja verte?
Porque , por razones que aun a dia de hoy superan mi conocimiento, problemas entre ella y mi padre hicieron que mis visitas fueran furtivas, solo cuando iba a casa de mi abuela y nunca con él cerca.
Nunca lo entendí, a dia de hoy tampoco lo entiendo.
Esta mañana me han despertado con la noticia de que despues de una extraña enfermedad se habia cansado de luchar.
Nunca fue una mujer fuerte, pero era mi hada, la que me regalaba deseos por mi cumpleaños y cuentos llenos de magia.
El abrazo de su hija, hoy , me ha roto del todo.
Ella creía que despues de todo esto había algo más. Ojala sea asi y ahora lo pueda disfrutrar.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Al leer tu post se me han puesto los pelos de punta.
A mi me pasa algo parecido con mi "hada madrina", perdí casi todo contacto cuando era chica, y hace 4 o 5 años ya que no la veo.
Siento tu pérdida, xk aunque quizás son personas con las que no has tenido todo el contacto que quisieras, siempre les tienes reservado un lugar especial.
Un besote

Eva dijo...

Lo siento, de veras...
Te entiendo en gran parte porque yo también perdí a mi madrina por culpa de mi padre.. Lo malo es que me he acostumbrado a vivir sin ella...

Te envío mil besos y abrazos.

Emma was an angel dijo...

mi tia es asi.. mi hada.. siempre lo ha sido.. siempre lo sera. Y en estos dias batalla muy joven con una enfermedad que la come desde adentro. Nunca entenderemos los cuentos de las hadas madrinas, porque para nosotros esta la proporcion de felicidad mas que el entendimiento mismo.. nunca veriamos su lado oscuro, gris, o menos deseable. Las amamos.Las amaremos.. y en mi caso ya como a una madre.
Ps: bueno que vuelvas.

Zifnab dijo...

Ojalá

Se feliz

Isthar dijo...

Lo siento mucho preciosa, esas cosas siempre entristecen mucho, sobre todo cuando siguen envueltos muchos interrogantes del pasado.

Un abrazo muy fuerte

Anónimo dijo...

Lo siento mucho, cariño mio. En momentos como este no se me ocurre nada que decir, solo que sabes donde estoy para lo ke te haga falta y con un silbido, me planto en Madrid en un plis plas.

Un besote desde el fondo del océano

Estrellada dijo...

A pesar de los misterios que aumentan sensaciones de desazón, se deja ver en tu relato que has podido disfrutar, aunq sea de un modo especial, del cariño de tu madrina... Me recordaste a mi propia madrina que murió tres años atrás atravesada por una cruel enfermedad. Los seres q nos rodean lamentablemente no son como los que relatan los cuentos, pero la magia la ponemos nosotros en el vínculo.
Siempre tendrás el recuerdo de ella en tu interior, y es uno muy bello dado que lo recordás envuelta con la magia de las hadas.
Saludos!

Jaime dijo...

Lo siento...